abril 15, 2020

5 claves para superar la presión financiera

¿Estás enfrentando una presión financiera extrema? Hay una salida. Aprende cómo puedes obtener la victoria con estas cinco claves para superar la situación.

No hay muchas cosas que puedan causar tanto estrés y ansiedad como la presión financiera. Puede ser una preocupación que te consume todo el día y te mantiene despierto en la noche. Cuanto más tiempo persista, más puede afectar negativamente tus relaciones e incluso tu salud. Muchos de nosotros hemos estado en esta circunstancia.

Cualquiera que sea tu situación actual, ya sea una deuda creciente, la pérdida de un trabajo o gastos inesperados, Dios quiere liberarte y restaurar los años que las langostas han comido (Joel 2:25). Su voluntad es siempre que vivas una vida abundante, y esto incluye tus finanzas. Él no quiere que luches ni que te preocupes. Él quiere que satisfagas todas tus necesidades, que estés equipado para ayudar a los demás y que vivas en Su perfecta paz.

Para que Sus bendiciones se manifiesten en tu vida, debes hacer tu parte siendo obediente a Su Palabra. Puedes sentirte cansado de la lucha, pero la Biblia dice “No nos cansemos, pues, de hacer el bien; porque a su tiempo cosecharemos, si no nos desanimamos” (Gálatas 6:9 RVC).

Aquí hay cinco claves de superar la presión financiera y volver al lugar de victoria donde perteneces.

 

1. Recupera Tu Poder

“Les he dado autoridad sobre todos los poderes del enemigo”. – Lucas 10:19 (NTV)

Cuando no puedes pagar tus cuentas; los acreedores te están llamando; o te enfrentas a la pérdida de un trabajo, un auto o una casa, una cosa es segura: sientes impotencia. Cuando comienzas a sentirte de esa manera, el diablo llega para convencerte de que no hay nada que puedas hacer, y toda esperanza se pierde. Cuando te distraes con la inmensa presión que proviene de un desafío financiero extremo, es fácil olvidar quién eres y el poder y la autoridad que ya has recibido. Todo lo que puedes pensar es, ¿cómo voy a salir de esto?

Si te encuentras en esta situación hoy, es probable que hayas recibido algún «consejo» o «ánimo» no tan bueno que parece más insensible que útil. Puedes leer tu Biblia todos los días, orar de rodillas y clamar a Dios, pero, aun así, sientes lo mismo. Si estás atrapado en ese lugar, es hora de hacer un cambio… es hora de recuperar tu poder.

Todo comienza con rechazar la mentalidad incorrecta y construir una forma de pensar apropiada. Si has estado en una sequía severa en tus finanzas durante un largo período de tiempo, es posible que hayas caído en la tentación de asumir la mentalidad de víctima. Esto incluye pensamientos como: ¿Por qué me está pasando esto a mí? Siempre he obedecido a Dios, y ahora aquí estoy. ¿Por qué mis finanzas siempre son un desastre? No estoy viviendo en la abundancia financiera como todos dicen que debería estar viviendo.

Cuando adoptas una postura espiritual de autocompasión, en realidad estás parado en una posición de derrota, una postura débil que invita al enemigo a involucrarse y “ayudarte” a continuar por el camino equivocado. Incluso éste usará tu pensamiento equivocado para empujarlo aún más, tal vez lo suficiente como para culpar a Dios por no rescatarte o impedir que la situación sucediera en primer lugar. Si ya estás en este lugar, es hora de prestarle atención a las luces rojas en el tablero. Sal de esta mentalidad y hazlo rápidamente. Es una bomba de tiempo que no te llevará a buen destino.

En cambio, resiste al diablo, resiste la autocompasión y el juego de la culpa, y recupera tu posición de poder. Una persona actuando con poder no se queja, sino que toma medidas.

Ciertamente, esto requerirá de cada gramo de fuerza que tengas, ¡pero puedes hacerlo! ¡Dios te da fuerzas cuando te sientes débil (2 Corintios 12:10), Él te armará con fuerza para la batalla (Salmo 18:39), y Él dice que siempre te lleva en triunfo (2 Corintios 2:14), ¡siempre! Puedes poner al enemigo bajo tus pies. Tomará tiempo y un corazón dispuesto, así que no te desanimes si no te sientes en la capacidad de inmediato. La clave es comenzar a tomar medidas para recuperar el poder que te pertenece en Cristo Jesús. Ese es un poder que no puede ser derrotado.

 

2. Elimina Paulatinamente la Deuda

“Quitemos de nuestra vida cualquier cosa que nos impida avanzar” – Hebreos 12:1 (PDT)

Cuando enfrentas una escasez de dinero, parece imposible incluso considerar reducir la deuda. Sin embargo, aquí está el trato: la obediencia es clave para ser libres. Dios nos ha mandado a mantenernos fuera de las deudas y no deberle nada a nadie (Romanos 13:8, PDT). Si estás en deuda, no entres en condenación, ¡sal de ella! La clave es tomar la decisión de que la deuda ya no será más tu estilo de vida. No será tu fuente, no será tu sistema de seguridad, y no será el grillete que te aleje de la libertad financiera.

No dejes que el mundo te diga cómo vivir. En cambio, escucha la Palabra de Dios y a maestros de confianza como Bill Winston, Gary Keesee y Dave Ramsey, quienes te enseñarán cómo administrar tu dinero bíblicamente. Comienza enumerando cada deuda que tengas en una hoja de cálculo para reducción de deudas. Esta hoja de cálculo te permitirá enumerar tus deudas en orden de menor a mayor. Luego, comienza a reducir tus deudas.

Si te encuentras en una situación en la que apenas puedes llegar a fin de mes, sal con fe y obediencia pagando incluso unos pocos pesos a la vez. Dios le agregará a tu obediencia lo sobrenatural todas las veces. Él quiere ayudarte con tus finanzas. ¡Está de tu lado!

Luego, háblale a la montaña de deudas en tu vida de acuerdo con Marcos 11:23. Cada vez que recibas un estado de cuenta, mantenlo en alto y di: “¡Gracias, Jesús, que esta montaña está pagada!” Te sorprenderá cuánta paz te traerá dar incluso el más pequeño paso hacia la libertad de las deudas.

 

3. Sigue Diezmando y Ofrendando

“Den, y recibirán…. La cantidad que den determinará la cantidad que recibirán a cambio”. – Lucas 6:38

Aquí es donde la mayoría de los cristianos se pierden. Las cosas se ponen difíciles, las fuentes se secan y aprietan lo poco que tienen. Es contradictorio regalar dinero cuando te preguntas cómo vas a pagar tu hipoteca, pero es fundamental para superar la presión financiera.

El diezmo no se basa en tus ingresos o en tu situación financiera; se trata de un sistema para honrar a Dios y recibir en retorno. No es discriminatorio: todos pueden aprovechar LA BENDICIÓN a través del diezmo y la ofrenda. No permitas que el miedo a no tener suficiente te robe tu derecho a un retorno sobrenatural. Haz que el diezmo sea lo primero que hagas con cada peso que ingresa a tu hogar (¡hazlo con fe!) Incluso si esto significa que no te sobre en lo natural. Al hacerlo, Dios dice que Él abrirá las ventanas del cielo sobre tu vida (Malaquías 3:10).

 

4. Cambia tu Enfoque

“Busquen al Señor y su fuerza”. – 1 Crónicas 16:11 (NTV)

¿Qué es lo primero que piensas cuando te levantas por la mañana? Si estas enfrentando una presión financiera extrema, es probable que tus pensamientos salten a tus problemas. De hecho, si realmente lo piensas, lo más probable es que sea lo que consume tus pensamientos durante todo el día. Es una presión que debe desaparecer, una molestia que no se detendrá y un problema que parece no tener respuesta. Pero hay una respuesta.

Muy a menudo, el avance se produce cuando hacemos aquellas cosas que no son nuestra respuesta natural. Dios nos llama a un nivel más alto de lo que nuestras mentes carnales inventan por sí mismas. Nos llama a vivir de fe en fe y de gloria en gloria. ¡Eso requiere un poco de esfuerzo! Comienza con cambiar tu enfoque del problema hacia Él.

¿Quieres salir de estas cadenas? Alábale. Adóralo. Deja de pensar y orar sobre tu situación por un tiempo, y cambia tu enfoque hacia la bondad de Dios. Dale gracias por quién es, lo que ha hecho en tu vida y lo que hará (¡eso es fe!). Él es digno de todas nuestras alabanzas.

Tal vez has olvidado por lo que estás agradecido. Tu atención se ha centrado en lo que no tienes durante un largo tiempo porque parece que este asunto requiere mucho pensamiento y atención. Puede tomar un tiempo restaurar un corazón agradecido, pero mantente hasta que sea genuino y sincero.

Cambia tu enfoque a obedecerle. Incluso en medio de tus problemas (especialmente en medio de tus problemas), Él te está llamando para que hagas algunos cambios en tu vida y te levantes y te hagas aún más fuerte espiritualmente.

Hazte estas preguntas difíciles. ¿Estás caminando en amor? Podrías pensar: ¿Qué tiene que ver el amor con el pago de mi auto? La respuesta es: todo. El amor es una fuerza poderosa: tiene el poder de cambiar cualquier situación en un instante. Cuando caminas en amor, total y completamente, nada puede evitar que el poder de Dios se mueva en tu vida. Por otro lado, si tienes amargura, falta de perdón u orgullo, no irás a ninguna parte rápidamente. Dios es amor, y sin amor, estás lejos de Él.

Dedica tiempo buscando al Señor, Quien es Amor, y analiza cómo puedes crecer en el amor. El amor nunca falla. Si alguna vez necesitabas no fallar, es ahora, en tu prueba.

5. Libera el Control de la Situación

“Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de ustedes”. – 1 Pedro 5:7 (NTV)

La presión financiera es una situación inminente, ¿no es así? No es algo que va y viene, está ahí todo el tiempo. Mientras estás ocupado apagando un incendio, otro parece encenderse, luego otro. Cuando te enfrentas a la falta de aquello que necesitas, o te arrinconan en la esquina con la amenaza de perder tu casa o tu auto, es natural que quieras saltar a la acción para arreglarlo. Pero la mayoría de las veces, esa acción es preocupación.

Tal vez te sientas irresponsable si no estás despierto por la noche, preocupándote por tu situación o buscando en Internet por la más mínima ayuda. Cuando adoptas el enfoque natural, puedes pensar en una forma de evitar un desastre, pero luego aparece otro inmediatamente. Al hacer esto, te encuentras cada vez más cansado, frustrado y desanimado que nunca. La razón es simple: cuando intentas arreglar algo de forma natural, es en ese plano donde se mantendrá tu situación.

Lo que sea que enfrentes hoy siempre saldrá mejor en lo sobrenatural. Lo imposible de repente se convierte en posible, lo roto se arregla, lo viejo se hace nuevo y el llanto se convierte en danza. Entonces, si quieres superar la presión financiera, libera tu control sobre la situación, pon tus preocupaciones sobre el Señor y míralo trabajar.

 

¡Pon en práctica estas cinco formas de superar la presión financiera y prepárate para recibir Su abundante cosecha! Hay una salida a la presión financiera, no importa cuán extrema. Incluso en el momento de imposibilidad, cuando recuperes tu poder, sigue diezmando y dando, librándote de las deudas y enfocándote en alabar y obedecer a Dios; así superarás la presión financiera que enfrentas hoy. Tu victoria está del otro lado, a la espera. ¡En el Nombre de Jesús, serás libre!