Sanidad

¿Cómo permanezco sano?

«Le concederé muchos años de vida, y le daré a conocer mi salvación» (Salmos 91:16). La Biblia, tiene mucho que decir acerca de la voluntad de Dios, en lo que concierne a nuestra vida aquí en la Tierra —cómo debemos vivir y cuánto debemos vivir. Dios tiene planificado que vivamos una vida buena y longeva.

Dios jamás ha deseado que muramos jóvenes. Su voluntad es que vivamos el número completo de nuestros días. De acuerdo con Gálatas 3:13, Jesús nos ha redimido de la maldición, haciéndose maldición por nosotros. Si hemos recibido a Jesús como nuestro Señor, somos libres de todas las condiciones de la maldición —eso incluye la libertad de la enfermedad, de la destrucción y de la muerte temprana—. Al igual que cualquier otra bendición, existen condiciones para disfrutar de una vida longeva. Por ejemplo, amar a Dios y permanecer en comunión con Él. Tú puedes vivir en salud divina, permaneciendo de forma continua en comunión con la Palabra de Dios y con el Espíritu de Dios. Toma tu Biblia y busca la verdad. Date cuenta que la sanidad te pertenece, y permanece firme en fe hasta obtenerla. Cuando Satanás intente llenar tu mente con pensamientos negativos de que tu vida será corta, repréndelos. Reemplaza esos pensamientos con las promesas de Dios.

Dios no creó tu cuerpo para que falle, sino lo creó para ser auto sostenible, a medida que le proveas los alimentos correctos en las condiciones correctas. La mayoría de enfermedades son auto inducidas por vivir y comer de manera no saludable. Es nuestra responsabilidad, mantener una dieta balanceada, hacer ejercicio y descansar. Si los síntomas persisten o tu sanidad no se manifiesta de inmediato, asegúrate de que estás viviendo en amor y en obediencia a Dios. Al invertir tiempo en la Palabra de Dios, llegaremos a tener tanta vida fluyendo en nosotros que las enfermedades y las dolencias ¡ni siquiera se nos podrán acercar!