Salvación

Testifica de tu fe frente a tus familiares que aún no son salvos

Esto sucede todo el tiempo: Las personas nacen de nuevo y son bautizadas con el Espíritu Santo. Luego, regresan a vivir lo que el mundo llama “una vida normal”. Sin tener idea de la magnitud de lo que está sucediéndoles. No saben cómo dar testimonio de su fe frente a sus familiares y amigos.

Lo único que saben es que son salvas, hablan en otras lenguas y que ahora pueden ser calificadas como pentecostales o carismáticos. Ellas quieren hacer la diferencia, sin embargo, no tienen idea de dónde comenzar. Si eres una de esas personas te tengo buenas noticias: ¡Puedes testificar tu fe frente a tus familiares que aún no son salvos con poder y verdad hoy mismo!

Testifica de tu fe frente a tus familiares que aún no son salvos, convirtiéndote en una persona con la mentalidad de Dios

No importa cuánto tiempo hayas caminado con el SEÑOR, aún puedes llegar a tener más la mente de Dios! Todos debemos desarrollar nuestra atención al hecho de que Dios vive en nosotros todo el tiempo. En lugar de tener una conciencia pecaminosa, debemos reflejar más nuestra justicia en Él. Debemos recordarnos de manera continua lo siguiente: “He sido hecho la justicia de Dios en Cristo Jesús. Ante los ojos de Dios, soy justo. Vivo en Su justicia. Puedo tener comunión con Él todo el día, todo el tiempo”.

Testifica de tu fe frente a tus familiares que aún no son salvos, arrepintiéndote cuando pecas

“Pero hermano Copeland ¿Qué hago si me equivoco y peco?”.

Arrepiéntete. Dios ya te dio el perdón, sólo recíbelo y echa fuera de tu vida el pecado; y continúa creciendo en tu vida de fe.    

Testifica de tu fe frente a tus familiares que aún no son salvos, leyendo las Escrituras desde una nueva perspectiva

Mientras te encuentres leyendo la Biblia, trata de leerla con una nueva perspectiva. En lugar de buscar todo el tiempo lo que Jesús puede hacer por ti, comienza a enfocarte en lo que Él puede hacer a través de ti; en especial por tus familiares que aún no son salvos. Cuando leas los relatos de los Evangelios, ponte en el lugar de Jesús; por ejemplo: La historia de la mujer enferma que sanó cuando tocó el borde del manto de Jesús. Comienza a darte cuenta que el mismo poder que fluyó a través de Él, fluirá a través de ti, siempre y cuando estimes ese poder con gran honor y expectativa para que se manifieste.

Dios ha hecho una obra sobre natural en tu vida, así que aunque tu familia no entienda la decisión que tomaste de seguir a Jesús; puedes comenzar a testificar tu fe de forma poderosa. Tu ejemplo podrá ser el impulso que Dios use para atraerlos hacia Él. Así que no permitas que su opinión te impida vivir en la verdad y en el poder de Dios. ¡Toma la determinación de testificar de tu fe de manera audible, completa y confiando plenamente en Él!

Y como siempre, si necesitas a alguien para que se ponga de acuerdo contigo en oración, por favor llama a nuestros ministros de oración, o envía una petición de oración. Cualquier día del año, a cualquier hora del día ya sea de día o de noche, ¡estamos aquí para ti!