Sanidad

Una confesión por sanidad y bienestar

Yo recibí mi sanidad, cuando recibí mi salvación. Desde entonces, ya no vivo bajo la maldición de la ley, soy libre de la maldición de la enfermedad y las dolencias. El Señor es fiel para sanar todas mis enfermedades. Él se las llevó, y restauró por completo mi salud y mi bienestar.

Desato mi fe ahora, mientras declaro que por la llaga de Jesús soy sano, y confieso mi sanidad completa desde mi coronilla hasta la planta de mis pies. Mis palabras se cumplirán, y creo que recibo mi sanidad ahora. Permanezco firme en fe, sabiendo que ningún arma forjada contra mí prosperará.

Versículos de referencia: Gálatas 3:13-14, 29; 1 Pedro 2:24; Éxodo 15:26, 23:25; Jeremías 30:17; Isaías 53:5; Marcos 11:23-24; Isaías 54:17