Sanidad

¿Envía Dios enfermedad sobre el pueblo para “enseñarle” algo?

Sólo creer en la sanidad no es suficiente. Debes creer que la voluntad de Dios es sanarte. Tienes que creer que la sanidad es tuya y te pertenece. A causa de las tradiciones religiosas, le hemos dicho al mundo que el Dios a quien servimos es quien nos enferma. ¡Que gran mentira para decir acerca de Dios Padre quien es el Dios de amor y de misericordia!

No puedes permanecer firme en fe contra la enfermedad y las dolencias cuando te han enseñado que la enfermedad es el deseo de Dios para tu vida. ¿Cómo puedes tener fe para recibir tu sanidad cuando piensas que Dios puso cáncer en ti para enseñarte algo? Dios quiere que estés sano. A pesar de lo que digan las tradiciones religiosas, ¡ésa es la verdad!

Como cristianos, deberíamos ser faros de liberación y ayuda para un mundo de tinieblas. El deseo de Dios es que demos a conocer Su amor y Su poder al mundo herido que nos rodea. El mundo debe ver las buenas obras entre nosotros, y no enfermedad y dolencias.

Nuestra comisión es llevar la Palabra de vida —la Palabra de Dios con respecto a la salvación, la sanidad y la liberación a aquellos que nos rodean—. Jesús dijo que debemos imponer manos sobre los enfermos y sanarán. Decir que Dios se glorifica cuando Sus hijos se enferman, no tiene sentido. Pero algo aún más importante es que esa declaración no está de acuerdo con la Palabra de Dios.