LA BENDICIÓN DEL SEÑOR

agosto 2020

Apreciado(a) Colaborador(a),

Comencemos la carta de este mes escudriñando dos escrituras. Primeramente, leamos Proverbios 10:22 (RVA-2015):

  1. La bendición del SEÑOR es la que enriquece y no añade tristeza con ella.

Eso, en sí mismo, ya es emocionante; pero estudiemos la traducción en la Biblia Amplificada, Edición Clásica:

  1. LA BENDICIÓN del SEÑOR: [verdaderamente] enriquece, y Él no añade tristeza con ella [ni el trabajo forzado la incrementa].

En particular, quiero que notes las palabras trabajo forzado. LA BENDICIÓN del SEÑOR es la que hace el trabajo forzado, o la obra. Por otro lado, veamos el Salmo 73:12:

  1. ¡Bien puede verse que estos impíos se hacen ricos sin que nada les preocupe!

Ellos lo hicieron. La BENDICIÓN del SEÑOR no estuvo involucrada. Ellos  trabajaron y se esforzaron, y no hay nada malo en principio con eso. Sin embargo, ¿qué pasa cuando todo comienza a desmoronarse, las empresas fracasan, los precios se desploman, etc. Para ellos, el desastre siempre está asomándose a la vuelta de la esquina. ¿No describen esas palabras este año?

¿Qué es, pues, LA BENDICIÓN del SEÑOR? Volvamos al principio. En Génesis 1:26, Dios dijo: «¡Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza! ¡Que domine en toda la tierra sobre los peces del mar, sobre las aves de los cielos y las bestias, y sobre todo animal que repta sobre la tierra!» Todos los animales ya habían sido creados. Los ángeles estaban escuchando. ¡El Dios Todopoderoso está hablando!  Su voz es el único sonido que se escucha. Sin embargo, Adán no escuchó ninguna de esas palabras. Entonces, ¿cuáles fueron las primeras palabras que penetraron el oído humano? ¡LA BENDICIÓN del SEÑOR! ¿Cambia Dios alguna vez? ¡NO! ¿Cambiará Su voluntad en algún momento? ¡NO! Él es un Dios de BENDICIÓN. ¿Adán era rico? Absolutamente. ¿Él quiere que tú seas rico? Sí, definitivamente. ¿Abraham era rico? Sí, era rico. Entonces, ¿qué significa la palabra rico? Cuando Dios celebró el primer pacto de sangre en Génesis 17, dijo: “¡Soy El Shaddai! Yo soy el Dios de más que suficiente.  Eso es lo que significa rico: siempre más que suficiente  (2 Corintios 9:8). Su BENDICIÓN es siempre más que suficiente.

Ahora leamos Génesis 8. El Dios que es más que suficiente diseñó el arca que fuera el hogar de Noé y su familia durante un año completo. Toda la Tierra estaba nuevamente vacía… excepto por esta familia. Dios y la humanidad están empezando de nuevo. ¿Qué es lo primero que hizo nuestro Dios entonces? Él prueba que Su BENDICIÓN es, otra vez, más que suficiente.

Génesis 9:1 dice:

  1. Dios BENDIJO a Noé y a sus hijos, y les dijo: «Reprodúzcanse y multiplíquense: ¡llenen la tierra!

Ahora avancemos rápidamente a la vida de José. Él es nuestro primer ejemplo bajo el

primer pacto de LA BENDICIÓN  en acción. Leemos en Génesis 39:1-5:

  1. Los ismaelitas llevaron a José a Egipto, y allá se lo compró a ellos un egipcio llamado Potifar, que era oficial del faraón y capitán de su guardia.
  2. Pero el Señor estaba con José, y éste prosperó en la casa del egipcio, su amo.
  3. Y su amo se dio cuenta de que el Señor estaba con él y lo hacía prosperar en todo lo que emprendía,
  4. de modo que José se ganó su buena voluntad, y le servía, y su amo lo nombró mayordomo de su casa y dejó en sus manos todo lo que tenía.
  5. Desde el momento en que José quedó a cargo de la casa y posesiones del egipcio, el SEÑOR BENDIJO su casa por causa de José. La BENDICIÓN del SEÑOR estaba sobre todo lo que él tenía, lo mismo en la casa que en el campo.

¿Cómo supo este joven, que nunca antes había trabajado un día en su vida, administrar todos estos bienes? Tenía solo 17 años cuando tuvo su primer sueño. LA BENDICIÓN fue la que se lo enseñó. Fue también LA BENDICIÓN la que obró en Abram para derrotar ¡la mayor fuerza expedicionaria de su época con tan solo 318 hombres! ¿Cómo se les ocurrió utilizar tácticas nocturnas (Génesis 14:15)? LA BENDICIÓN del SEÑOR les enseñó . ¿Como hizo José para administrar exitosamente una prisión? Mira Génesis 39:20-23:

  1. Entonces agarró a José y lo puso en la cárcel, donde estaban los presos del rey. Y allí en la cárcel se quedó José.
  2. Pero el Señor estaba con él y le extendió su misericordia, y le permitió ganarse la buena voluntad del jefe de la cárcel.
  3. Y así el jefe de la cárcel dejó en manos de José el cuidado de todos los presos que había en aquella prisión. Todo lo que allí se hacía, lo hacía José.
  4. El jefe de la cárcel no tenía que vigilar nada de lo que estaba al cuidado de José, porque el Señor estaba con José y prosperaba todo lo que él hacía.

 

¡LA BENDICIÓN! A los 30 años, José se convirtió en primer ministro de la nación más grandiosa en la faz de la Tierra. A José sólo le tomó 13 años convertirse de niño esclavo en la mano derecha del rey!

Dios se vale de ambos pactos de sangre para impartirnos la BENDICIÓN original de Adán a ti y a mí. Adán, luego Noé, luego Abraham y luego en Belén, LA BENDICIÓN del SEÑOR Misma nació en este mundo. A los 30 años comenzó a predicar LA BENDICIÓN en lugar de la maldición, y lo mataron a causa de ello. Pero esa es la forma en que el DIOS de Abraham lo había planeado. Mira Efesios 1:3:

  1. BENDITO sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en Cristo nos ha BENDECIDO con toda bendición espiritual en los lugares celestiales.

Ahora, en el libro de Gálatas, el Espíritu de Dios lo explica todo a través de Apóstol Pablo Leemos en Gálatas 3:8:

  1. Y la Escritura, al prever que Dios habría de justificar por la fe a los no judíos, dio de antemano la buena nueva a Abraham, cuando dijo: «En ti serán BENDITAS todas las naciones.»

La Escritura predicó. ¡Dios y Su PALABRA son Uno solo! Dios le predicó EL EVANGELIO a Abraham diciendo: «En ti serán benditas todas las naciones.»  Ese es el evangelio. Sigue leyendo el versículo 9. ¿Somos qué? ¡BENDITOS!  Entonces, ¿por qué ser BENDITO es el evangelio? ¡BASTA DE LA MALDICIÓN! Mira los versículos 13-14, pero no te detengas ahí: «Y SI USTEDES SON DE CRISTO, CIERTAMENTE SON LINAJE DE ABRAHAM Y, SEGÚN LA PROMESA, HEREDEROS.» (versículo 29)! ¿Qué promesa? LA BENDICIÓN de Abraham en Deuteronomio 28:1-14.

Cuando naciste de nuevo, LA BENDICIÓN misma fue el poder que te recreó –tu ser espiritual– a la imagen y semejanza de Jesús, el segundo y último Adán. Entonces, una vez lleno hasta rebosar del poder de LA BENDICIÓN Misma, el Dios que es más que suficiente dijo: “SE BENDITO, se fructífero, incrementa, ten dominio sobre todo lo que está bajo la maldición: LA ENFERMEDAD, LA DOLENCIA Y LA POBREZA. LA ABUNDANCIA TE PERTENECE, ¡AHORA MISMO!”

Sin embargo, necesitarás de la fe para creer que LA BENDICIÓN está en ti, en funcionamiento todo el tiempo. LA BENDICIÓN no es una “cosa”. Es el mismo Espíritu Santo. LA BENDICIÓN resucitó a Jesús de entre los muertos, y Su PALABRA debe estar viva y activa todo el tiempo. La fe proviene, o LA BENDICIÓN proviene, del oír; el oír de LA PALABRA de LA BENDICIÓN Misma.

En conclusión: mientras siembras tu semilla BENDICIÓN este mes, reconócete BENDITO. ¿Recuerdas esa canción?: “Cuenta tus BENDICIONES, nómbralas una por una, cuenta tus BENDICIONES, ¡mira lo que Dios ha hecho!” Comienza a hacerlo, y esto traerá sanidad en cada área de tu vida: tu espíritu, alma, cuerpo, financiera y socialmente. Cuando oramos por ti, esperamos que LA BENDICIÓN del SEÑOR opere poderosamente en ti hoy y todos los días de tu vida. ¡Gloria y yo te amamos mucho!

¡Jesús es el SEÑOR!

P.D. ¡SIÉMBRALA DE NUEVO! Sé una bendición. Regálale esta carta a un familiar o a un amigo.