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noviembre 24, 2022

5 Consejos para Recoger una Cosecha Abundante este Día de Acción de Gracias

El Día de Acción de Gracias es una tradición estadounidense atemporal en la que nos reunimos con familiares y amigos para comer y dar gracias a Dios. Lo que es igualmente importante saber es por qué se estableció nuestro feriado de Acción de Gracias.

El primer Día de Acción de Gracias, en 1621, fue un festival para celebrar y exaltar al Señor por una cosecha abundante y gloriosa. Después de que un invierno brutal matara a casi la mitad de los nuevos colonos en su primer año en Plymouth, los Peregrinos ayunaron y oraron para obtener respuestas. Poco después, los indios Wampanoag se acercaron a ellos en amistad y los ayudaron a sobrevivir en el Nuevo Mundo. Con oración y franqueza, los Peregrinos y los indios abrazaron un tratado de paz duradero que forjó nuevas amistades y abundantes cosechas que los colonos nunca esperaron.

Así que los colonos hicieron lo que hacen todos los buenos cristianos: ¡Después de su primera cosecha de otoño, dieron gracias a Dios! Familiares y amigos se reunieron con la tribu Wampanoag para el primer festival de Acción de Gracias, con adoración, eventos deportivos, comidas y festejos. No fue solo una cena; fue una celebración!

Al entrar en los días de Acción de Gracias de este año, sigamos agradecidos por lo que Dios ha hecho en nuestras vidas, en nuestras familias y en nuestra nación. Si sientes que no has cosechado todo lo que esperabas este año, sigue liberando tu fe. Ya sea que estés creyendo por sanidad, finanzas o salvación familiar, Dios quiere que experimentes Su abundancia de bendiciones. Para ayudarte a recibir más que suficiente, aquí hay 5 Consejos para Recoger una Cosecha Abundante este Día de Acción de Gracias.

1. Siembra tu Semilla

“»Mientras la tierra exista, habrá siembra y cosecha, frío y calor, verano e invierno, y días y noches».» –Génesis 8:22 (NVI)

¿Sabías que fuiste creado para sembrar y luego cosechar? Dar regularmente es bíblico y maravilloso, y abre la puerta para que Dios satisfaga nuestras necesidades. Aunque eso no es todo lo que Dios quiere hacer por nosotros. Él quiere que nos beneficiemos de nuestro dar, en Su plenitud y en Su abundancia. Como dice Kenneth Copeland: “Él no solo prometió darnos alimento y semilla para sembrar, prometió multiplicar esa semilla y darnos una cosecha”. 

Ya que queremos la cosecha abundante que Él tiene para nosotros, necesitamos entender lo que dice la Biblia acerca de sembrar y cosechar.

Primero, debemos plantar semillas en buena tierra. Mientras escuchamos al Espíritu Santo y seguimos Su guía, damos nuestras ofrendas a nuestra iglesia, así como el tiempo, el dinero y el amor que sembramos en los demás (Lucas 6:38).

Segundo, no podemos depender de nuestros diezmos para que sean nuestra semilla. La Palabra dice que nuestros diezmos son las primicias de nuestro aumento y una devolución al Señor de lo que es suyo. El diezmo promete multiplicar nuestra semilla, pero no ser nuestra semilla. Más importante aún, el diezmo mantiene alejado al devorador y protege nuestra cosecha (Proverbios 3:9-10; Levítico 27:30; Malaquías 3:10-11).

Tercero, sembrar y cosechar requerirá de tu fe. Así como un agricultor no esperaría el clima o las circunstancias perfectas para sembrar semillas, tú tampoco deberías hacerlo. Está atento y escucha al Señor en las oportunidades para sembrar en tu iglesia o en la vida de otra persona. Si eres un buen dador, cosecharás abundantemente (Eclesiastés 11:4; Gálatas 6:9).

2. Riega tu Semilla

“Que te alaben, oh Dios, los pueblos; que todos los pueblos te alaben. La tierra dará entonces su fruto, y Dios, nuestro Dios, nos bendecirá.” –Salmo 67:5-6 (NVI)

Así como no plantaríamos una semilla en buena tierra y esperaríamos que creciera sin agua, tampoco deberíamos sembrar una semilla espiritual y esperar que se riegue sola. Regamos nuestras semillas espirituales a través de la alabanza. Cuanto más profundo sea tu alabanza, más crecerá tu semilla al punto que alcance tu milagro. Tu alabanza audible y pronunciar la Palabra en voz alta determina qué tan grande será tu cosecha. Como dice el hermano Copeland: “Riega [tu semilla] todos los días con alabanza. Riégala con el agua espiritual de La PALABRA. Esa PALABRA contiene vida, y esas semillas de promesas no pueden crecer sin ella”.

Sigue regando tu semilla y no dejes de hacerlo. Sigue alabándolo sin importar cómo se vea o cómo te sientas. Tu semilla está en buena tierra y producirá abundante cosecha si no te das por vencido (Gálatas 6:9).

Comienza a pronunciar tus promesas en voz alta como lo hace el pastor George Pearsons, diciendo: “Alabado sea Dios, mi semilla siempre produce una cosecha abundante. Gracias, Señor, el rendimiento del ciento por uno está trabajando para mí todo el tiempo”.

3. Solicita Tu Cosecha

“Mi fruto es mejor que el oro fino; mi cosecha sobrepasa a la plata refinada. Voy por el camino de la rectitud, por los senderos de la justicia, enriqueciendo a los que me aman y acrecentando sus tesoros.” –Proverbios 8:19-21 (NVI)

A Dios le apasiona tu crecimiento. Él está determinado a verte recoger tu cosecha y vivir con más que suficiente, por lo que dejó instrucciones precisas en Su Palabra sobre cómo recoger abundantes cosechas (Salmo 107: 35-38).

A lo largo de la Biblia, leemos sobre el pueblo de Dios y los ángeles recolectando cosechas usando hoces. En la agricultura, las hoces son instrumentos extremadamente afilados y poderosos que se utilizan para cortar cultivos y tallos gruesos con poco esfuerzo. En el reino espiritual, nuestra hoz es la Palabra de Dios y, al igual que las personas y los ángeles de los que leemos en las Escrituras, debemos manejarla con habilidad. La Palabra es un arma afilada y poderosa que tendemos a usar solo para la batalla, pero también es altamente efectiva para recoger nuestras cosechas rápidamente y traer abundantes respuestas sobrenaturales (Marcos 4:29; Hebreos 4:12; Apocalipsis 4 :14-18).

4. Establece tus Expectativas

“¡Qué gran cosecha!, dijo a sus discípulos. ‘¡Cuán pocos obreros!’” –Mateo 9:37 (MSG)

¿Alguna vez has escuchado el término «inténtalo a lo grande o regrésate a tu casa»? Se originó como un eslogan de ventas para una empresa de repuestos para motocicletas en la década de 1990. Desde entonces, lo hemos usado para todo, desde partidos de fútbol hasta peinados, ¿no es así? Bueno, comencemos a usarlo con respecto a nuestras cosechas sobrenaturales también. Ya sea que alguien en tu familia o grupo de amigos esté de acuerdo contigo o no, puedes esperar mucho para que puedas cosechar mucho (Marcos 11:24).

Recientemente, durante un mensaje sobre el diezmo en la Iglesia Eagle Mountain, el pastor Ara Veney nos desafió a aumentar nuestra expectativa sobrenatural. La mayoría de nosotros hemos estado cosechando en pequeños jardines, espiritualmente hablando, donde se nos proporciona lo que necesitamos a diario. Sin embargo, Dios quiere que tengamos una mentalidad de granja grande, donde sembremos y cosechemos cosechas extremadamente grandes para que no solo satisfagamos nuestras propias necesidades, sino que también satisfagamos fácilmente las necesidades de los demás (Mateo 5:42; Lucas 3:10- 11).

La clave es tener expectativas alineadas con las expectativas de Dios, y lo hacemos encontrando lo que Dios quiere que tengamos en Su Palabra:

• Dios quiere que sembremos generosamente, para que cosechemos generosamente (2 Corintios 9:6-8).

• Dice que todo lo que demos se nos devolverá en aumento y rebosante (Lucas 6:38).

• Dios nos promete que podemos cosechar abundantemente durante cualquier economía y en cualquier situación (Jeremías 17:7-8).

• Podemos esperar cien veces la cantidad de lo que plantamos (Génesis 26:12).

Como vemos en estas escrituras, no hay duda de que Dios quiere que tengamos cosechas abundantes y desbordantes. Sin embargo, debemos establecer nuestras expectativas de acuerdo con lo que la Palabra de Dios dice que debemos tener, no según el saldo de nuestra cuenta bancaria. Así como permanecemos enfocados en Dios para satisfacer nuestras necesidades diarias, también podemos permanecer enfocados en Dios para aumentar nuestras cosechas.

5. Toma la Acción Correspondiente

«Mano a la hoz, que la mies está madura. Vengan a pisar las uvas, que está lleno el lagar. Sus cubas se desbordan: ¡tan grande es su maldad!».»  –Joel 3:13 (NVI)

Es tentador sentarse y esperar que Dios traiga nuestra cosecha para nosotros, pero eso no es lo que la Palabra de Dios nos instruye que hagamos. Tal como lo describe la escritura anterior, cuando nuestra cosecha está madura, debemos ir a buscarla. Como dice Kenneth Copeland, “Jesús comparó el reino de Dios con plantar la semilla y recoger la cosecha. ¿Por qué, entonces, no estamos todos produciendo abundantes cosechas cada temporada? Porque estamos sentados esperando que Dios haga todo el trabajo”.

Dado que nuestra cosecha no simplemente saltará a nuestras manos, debemos tomar medidas para recoger esa cosecha. Hasta entonces, estamos dejando campos de bendiciones por ahí. Por eso es importante tomar las medidas correspondientes una vez que hayamos sembrado, regado, preparado nuestras hoces y establecido nuestras expectativas fielmente (Santiago 2:14-17).

Si has sido un buen dador y un buen diezmador, ahora es el momento de convertirte en un buen segador tomando acción. Es hora de tomar tu hoz espiritual, la Palabra de Dios, y recuperar tu cosecha como lo hace un agricultor (Proverbios 10: 5, 6: 6-8).

Toma tus palabras de fe, junto con la Palabra de Dios, y llama tus cosechas. Ordenale a tus ángeles que vayan y obtengan la cosecha para la que has sembrado. Usa la Palabra de Dios para declarar y ordenar que tu cosecha venga a ti. Los cultivos espirituales no caducan, por lo que incluso si sembraste en buena tierra hace 20 años, por ejemplo, aún puedes recoger esa cosecha ahora mismo.

Mientras celebramos nuestras cosechas este Día de Acción de Gracias, agradezcamos la provisión de Dios y el importante papel que jugó la oración en la vida de los peregrinos y en la formación de este país. Al igual que los peregrinos, concentrémonos en Dios y no renunciemos a nuestras propias cosechas abundantes. Nuestras cosechas están llegando. Mientras continúas poniendo en practica estos 5 Consejos para Recoger una Cosecha Abundante este Día de Acción de Gracias. Confía en que el Señor cumplirá Su Palabra; y comienza a regocijarte ahora. ¡Feliz día de acción de gracias!