Salvación

¿Qué significa en realidad la “salvación”?

¿Qué significa en realidad la salvación? Si no sabes cuál es la respuesta a esta interrogante, entonces no puedes experimentar la plenitud de tu salvación. Así que aclaremos la verdad de la salvación.

El mejor lugar para comenzar es aprendiendo el significado de esa palabra. La mayoría de creyentes creen que la palabra salvación, simplemente significa: “ser salvo de la condenación eterna”. Sin embargo, significa mucho más que eso. Ahora veamos tres cosas a las que la palabra salvación se refiere:

  1. La salvación incluye la liberación del diablo —temporal y eterna—

La salvación hace referencia a la protección espiritual y material, liberación del temor y del peligro, peor también significa perdón, restauración, sanidad, integridad y solidez en el espíritu, alma y cuerpo. Es cierto que cuando aceptas a Jesús como tu Señor eres salvo de la condenación del pecado (Romanos 5:9). ¡Eres libre del infierno y vas camino hacia el cielo!

  1. La salvación incluye una vida de libertad

La salvación te libera del dominio del pecado en esta vida (Romanos 6:14). Gracias a Dios ¡ya no tienes que pecar! Pues has nacido de Dios, y tienes el poder de vivir una vida santa —una vida de libertad—.

  1. La salvación te protege de los peligros terrenales

El Salmo 91 te enseña que eres libre de la pestilencia, la cual incluye serias enfermedades y dolores, hambrunas, terremotos y otras calamidades. También se nos enseña que serás protegido de la muerte repentina, la cual es causada por las armas de los seres humanos. Te promete una larga y satisfactoria vida, serás librado de todo tipo de problemas que se presenten en tu camino.

Todas estas promesas son maravillosas, sin embargo, no se reciben de manera automática. Éstas obran bajo explícitas condiciones que se especifican en Salmos 91:1-2: “El que habita en el lugar secreto del Altísimo permanecerá estable e inmovible bajo la sombra del Omnipotente [un poder que ningún enemigo puede resistir]. Y diré del Señor: Él es mi refugio y mi Fortaleza, mi Dios; en Él me apoyaré y confiaré, ¡y “en Él [confiadamente] creeré!”.

Si deseas experimentar la llenura de esta gran salvación que Jesús pagó por ti, debes esforzarte de manera constante. No te des por vencido. Permanece firme en todo lo que la salvación obtuvo por ti. Enfócate en el Señor y en Su Palabra. Permanece en constante comunicación con Él por medio de la oración. ¡Y experimenta todo lo que está a tu disposición a través de Jesucristo!

Y como siempre, si necesitas a alguien para que se ponga de acuerdo contigo en oración, por favor llama a nuestros ministros de oración, o envía una petición de oración. Cualquier día del año, a cualquier hora del día ya sea de día o de noche, ¡estamos aquí para ti!