¿Cómo recibir el bautismo del Espíritu Santo?

¿Cómo recibir el bautismo del Espíritu Santo?

by Kenneth Copeland

Versículos de referencia:

  • Lucas 11:10-13
  • Hechos 2:4
  • Judas 20
  • 1 Corintios 14:4


Cuando acepta a Jesús como el Señor de su vida, usted resucita de la muerte espiritual y se convierte en una nueva criatura en Cristo. Pero sin el Espíritu Santo, su nuevo nacimiento no sería posible. Además de obtener esa nueva vida, el deseo y plan de Dios es que usted reciba el bautismo del Espíritu Santo.

Éste se recibe por fe. Jesús afirmó en Lucas 11:13: «Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?». Entonces cuando pide en fe, el Espíritu Santo llega a vivir en su interior. Y cuando Él inunda su ser, usted habla en lenguas, así como sucedió en el relato del libro de Hechos.

Hablar en lenguas es expresarse en un idioma que sólo Dios entiende —ni siquiera uno lo comprende—. Esto sucede porque el Espíritu Santo ora a través de su vida acerca de cosas que desconoce o que no sabe cómo orar por ellas (Romanos 8:26).

El Espíritu Santo fue enviado para ser nuestro Ayudador. Entonces cuando usted ora en lenguas, lo que realmente ocurre es que Él escudriña su corazón y ora a través suyo la perfecta voluntad de Dios (Romanos 8:26-27). Usted en realidad pronuncia verdades secretas y misterios ocultos que no son evidentes al entendimiento de su mente (1 Corintios 14:2).

Para orar en lenguas, necesita percatarse de que es la voz de su corazón la que habla; en cambio, una lengua conocida es la voz de la mente (a menos que sea uno de los nueve dones). El Espíritu Santo de Dios le dará a usted las palabras, de la misma manera en que su mente se las da a sus pensamientos para que las exprese (Hechos 2:4).

Para hablar en lenguas, debe obrar en equipo con el Espíritu Santo. El apóstol Pablo declaró en 1 Corintios 14:14: “Pero si yo oro en una lengua [desconocida], mi espíritu [por causa o por razón del Espíritu Santo que está en mí] ora, pero mi mente queda sin fruto...” [Traducción libre de The Amplified Bible].

Observe que Pablo fue quien declaró con su boca. Pídale al Espíritu Santo que tome el control de su lengua, y luego deje que Él la use. No puede hablar en su propio idioma y en lenguas al mismo tiempo; así como no es posible hablar en español e inglés al mismo tiempo. Cuando su voz y su lengua comiencen a pronunciar sílabas formando la expresión que su corazón desee liberar, usted hablará en lenguas. Su lengua, su aliento, sus cuerdas vocales y usted estarán pronunciando palabras. Usted hará los sonidos, pero el Espíritu Santo dará las palabras, las cuales serán desconocidas y usted no entenderá. Es posible que al inicio le parezca difícil, pero continúe; pues al igual que un niño que aprende a hablar, con el tiempo le será más sencillo.

Además, permítame advertirle que para recibir el bautismo del Espíritu Santo, no necesita esperar una Palabra especial de parte de Dios —pues usted ya tiene Su Palabra—; tampoco es necesario que espere que el Espíritu se manifieste. Él comenzó Su ministerio en el día de Pentecostés y ha estado aquí desde entonces. Él no se ha ido.

Tampoco piense que será engañado y que al final recibirá algo que proviene del diablo; porque al pedirle a su Padre Celestial por una de Sus promesas, como el bautismo del Espíritu Santo; puede estar confiado de que el don proviene de Dios, no de Satanás.

Recuerde que Lucas 11:13 afirma: «...¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?». Por tanto, si desea recibir el bautismo del Espíritu Santo, pídalo ahora.

Padre celestial, soy un creyente, soy Tu hijo y Tú eres mi Padre; pues Jesús es mi Señor. Creo con todo mi corazón que Tu Palabra es verdad.

Las Escrituras declaran que si yo pido, recibiré el Espíritu Santo. Así que en el nombre de Jesucristo, mi Señor, te pido que me llenes, al punto de inundarme con Tu precioso Espíritu Santo. Jesús, bautízame en Él.

A causa de Tu Palabra, creo que lo recibo ahora; y te lo agradezco. Yo creo que el Espíritu Santo vive en mí y, por fe, lo acepto.

Ahora, Espíritu Santo, muévete dentro de mí a medida que alabo a Dios. Estoy plenamente convencido de que hablaré en otras lenguas, según Tú me concedas expresar.

En este momento, comience a dar sonido a la expresión de su corazón. Hable, y escuche cómo el Espíritu Santo habla a través de su vida.

¡Regocíjese! Usted acaba de recibir el bautismo del Espíritu Santo y ha sido revestido con poder. ¡Aleluya!

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