Crezcamos de Fe en Fe — Devocional Diario

  • Buscar

4 de Julio de 2015

Dios está sanando nuestra tierra

Kenneth Copeland

— Romanos 3:3-4

Las Palabras llenas de fe cambian las cosas: trasladan montes al mar, convierten la enfermedad en salud, transforman pecadores en santos. También pueden tomar a una nación cargada de pecado y transformarla en el pueblo de Dios.

¡Así es! Y si nosotros los creyentes respaldáramos nuestras oraciones por esta nación con palabras de fe en lugar de la duda y el desaliento, pronto empezaríamos a ver una resurrección espiritual en nuestra nación.

Dios prometió que si nosotros, su pueblo, nos humilláramos, si oráramos, si buscáramos su rostro y si nos convirtiéramos de nuestros malos caminos, Él sanaría nuestra tierra. Hay guerreros de oración (espero que usted sea uno de ellos) por todo este país que están haciendo lo que esa promesa requiere.

Pero, aún así, no se oye a la gente decir: "¡Esto es fabuloso! Dios está sanando la tierra". No se oye a la gente hablar por fe la promesa de Dios. Pero sí se oye decir: "¡Caramba! ¿Oyó lo que están haciendo esos terroristas?"; o alguna otra cosa destructiva que aparece en la televisión.

Óigame bien: es hora de empezar a divulgar lo que Dios está haciendo y dejar de predicar lo que los terroristas están haciendo. Dios dijo que Él está sanando esta tierra. Empecemos a hablar por fe acerca de esta nación en vez de divulgar malas noticias todo el tiempo. A muchos eso le parecerá extraño; otros quizá piensen que nos falta un tornillo, pero eso no es nada nuevo.

Déjeme decirle algo: un puñado de creyentes que obedezcan las buenas nuevas de Dios, que estén confiando en ellas y proclamándolas será más poderoso que todos los demonios sobre la tierra. Un puñado de creyentes es más poderoso que todo un ejército de agoreros. La incredulidad de ellos no anulará la fidelidad de Dios.

En los últimos 30 años, Gloria y yo hemos aprendido a no prestar atención a las malas noticias, sino a alabar y agradecer a Dios por su liberación. Toda palabra de alabanza que pronunciamos libera la fe en nuestro corazón.

Decídase ahora mismo con nosotros a estar firme en el hecho de que la situación en este país está cambiando. Ore y afírmelo en su corazón; dígalo; expréselo: ¡Dios está sanando la tierra!

Lectura Bíblica: Nehemías 6:1-16

Kenneth Copeland Ministries on FacebookKenneth Copeland Ministries on TwitterKenneth Copeland Ministries on YoutubeKenneth Copeland Ministries Blog